Aitana Alberti
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| PALABRAS PRELIMINARES
El dolor de la vida mueve mi poesía Mi trabajo, ajeno a los cánones de la rima y la puntuación; me gusta la lírica escueta y con pocos adjetivos'', explica la única hija del autor español Una poética del dolor Poco conocida en México como poeta, da algunas claves temáticas sobre su trabajo: ''Mi poética está centrada fundamentalmente tal vez en el dolor de la vida, en el desgarramiento de la vida. Hay muchos poemas míos dedicados a la familia. Hay otros que están vinculados por el amor, pero más por el desamor". Publicado inicialmente en La Jornada DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1941, y es hija del gran poeta español Rafael Alberti. Realizó estudios de Ciencias Antropológicas. Ha sido una infatigable editora y estudiosa de la obra de los poetas de la generación española del 27, a quienes ha difundido también a través de la Televisión Española y la Televisión Cubana. En la actualidad es presidenta en Cuba del Proyecto Cultural Sur, para el fomento de la Poesía y las Artes, que agrupa unas 30 ciudades de Europa y América. Poemas suyos han sido traducidos al alemán, polaco, ruso, rumano e italiano. Libros publicados Entre otros:
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Aitana Alberti |
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| Retratos de familia |
A Ilya y Luba Ehrenburg Disidentes del invierno hablan un idioma ajeno al ámbar preso en la parábola terrestre El bosque ha segado la nieve Nada queda en la memoria del abedul ni el blanco exánime con que fatiga al viento su ropaje Seres invertebrados como gemas avanzan hacia la desposada se ordenan en el cuello feliz que gentilmente brinda la última mansedumbre He aquí el galope de la fiesta burilado sobre los medios tonos La danza abarca lejanos caramillos rueda hasta la linde del paisaje El balido del río aún no anuncia tañidos funerales El óvalo limita la impaciencia en agraz Él y ella quisieran huir hacia los cielos últimos donde el amor ofrece ámbitos navegables rutas donde la dicha rasga el confín del miedo y se yerguen los cuerpos limpios desamarrados Cuánto tiempo se ha ido muriendo desde entonces? Cuánta utopía ha ardido en los campos mejores? Mis ojos abandonan el clamor del festejo atrapado entre libros y objetos que recuerdan la invitación al viaje El mustio sol de enero tiñe los ventanales no hay piedad en la nieve ni candor en las ramas deshojadas de pájaros Mucha muerte cobijan las raíces dormidas Quince años tenía mi mirada esa tarde y los vi emocionada como los veo ahora en la tarde del trópico desde la altura exacta del amor intocado María Teresa y Luba con Ilya y Rafael los cuatro conversando después de tantas y tan terribles cosas mientras afuera el sol iba aboliendo el tiempo y fijaba esta imagen en mi ser para siempre De Retratos de familia Inédito |