María Mercedes Carranza
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| PALABRAS PRELIMINARES
Una semblanza contra el olvido Un día de junio, María Mercedes Carranza decidió en un poema "asesinar algunas palabras". Pasó al paredón la palabra amistad por considerarla hereje y el vocablo amor por ilegible. Al final dejaba la palabra "yo", a la que le decretaba la pena capital de permanecer con ella hasta el final. *Poeta colombiano DATOS BIOBIBLIOGRÁFICOS Nació en Bogotá, Colombia, en 1945. Licenciada en filosofía y letras por la Universidad de los Andes. Periodista cultural, dirigió las páginas literarias "Vanguardia" y "Estravagario" de El Siglo de Bogotá y El Pueblo de Cali. Por 13 años ejerció como jefe de redacción del semanario Nueva Frontera. Fue miembro de la Asamblea Nacional Constituyente que reformó la Constitución Nacional de 1991. Directora de la Casa de Poesía Silva desde el 24 de mayo de 1986. Falleció en 2003. Libros publicados Poesía
Antologías y selección de textos
Bibliografía sobre María Mercedes Carranza
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María Mercedes Carranza |
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| SOBRAN LAS PALABRAS |
Por traidora decidí hoy, martes 24 de junio, asesinar algunas palabras. Amistad queda condenada a la hoguera, por hereje; la horca conviene a Amor por ilegible; no estaría mal el garrote vil, por apóstata, para Solidaridad; la guillotina como el rayo, debe fulminar a Fraternidad; Libertad morirá lentamente y con dolor; la tortura es su destino; Igualdad merece la horca por ser prostituta del peor burdel; Esperanza ha muerto ya; Fe padecerá la cámara de gas; el suplicio de Tántalo, por inhumana, se lo dejo a la palabra Dios. Fusilaré sin piedad a Civilización por su barbarie; cicuta beberá Felicidad. Queda la palabra Yo. Para esa, por triste, por su atroz soledad, decreto la peor de las penas: vivirá conmigo hasta el final. |
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| LA PATRIA |
Esta casa de espesas paredes coloniales y un patio de azaleas muy decimonónico hace varios siglos que se viene abajo. Como si nada las personas van y vienen por las habitaciones en ruina, hacen el amor, bailan, escriben cartas. A menudo silban balas o es tal vez el viento que silba a través del techo desfondado. En esta casa los vivos duermen con los muertos, imitan sus costumbres, repiten sus gestos y cuando cantan, cantan sus fracasos. Todo es ruina en esta casa, están en ruina el abrazo y la música, el destino, cada mañana, la risa son ruina; las lágrimas, el silencio, los sueños. Las ventanas muestran paisajes destruidos, carne y ceniza se confunden en las caras, en las bocas las palabras se revuelven con miedo. En esta casa todos estamos enterrados vivos. |
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| Poema homenaje Un sueño para María Mercedes Carranza |
Si tu sombra es la luz, María Mercedes, si un ángel colegial va por tu pelo y se convierte en trenzas donde vuela como si Dios le hubiera regalado un árbol, si eres Patria de los sueños y el rumor de Colombia en tu cabeza nos señala dos mares y mil ríos, el alba de la vida está en tus ojos diciendo cielos donde canta el aire. Eduardo Cote Lamus Madrid, Primavera de 1954 |