svapna
(el beso)

llegó el sueño

saboreamos el sabor
atrozmente dulce
del siguiente beso: 

los dientes se nos quedaron atenazados
muy atenazados
imposible soltarnos los dientes 

conque nos arrancamos los dientes
(algunos los rompimos)
y así nos liberamos las lenguas
que ya empezaban a tocarse
como dos serpientes
resucitadas una segunda vez