svapna
(el beso)llegó el sueño saboreamos el sabor atrozmente dulce del siguiente beso: los dientes se nos quedaron atenazados muy atenazados imposible soltarnos los dientes conque nos arrancamos los dientes (algunos los rompimos) y así nos liberamos las lenguas que ya empezaban a tocarse como dos serpientes resucitadas una segunda vez