Provocación
Alguien lo calculó con exactitud. Una mañana, tan real y lozana que el ojo la habría desgarrado con una sola mirada de haber podido, encontré una armadura. La gente pasaba sin verla, había aparecido adrede para mi imaginación. Araña prendida en una tela ajena, buque varado en el rayo de un faro en medio de la mar, mi alma no la quería. Ea, ven abrázame soy el manager perfecto sobre ti ni el amor ni el odio tendrán ya poder yo soy la eterrealidad. Como en una pesadilla voy vagando por la ciudad con grillos magnéticos me aprisiona el aliento nadie la ve sólo yo noto el hierro oscuro colándose en mi sangre a cada movimiento. Asssííí. Y no tengo la fuerza