Provocación

Alguien lo calculó con exactitud.
Una mañana, tan real
y lozana
que el ojo la habría desgarrado
con una sola mirada
de haber podido,
encontré una armadura.
La gente pasaba sin verla,
había aparecido adrede para mi imaginación.

Araña prendida en una tela
ajena,
buque varado en el rayo de un faro
en medio de la mar,
mi alma no la quería.

Ea, ven
abrázame
soy el manager perfecto
sobre ti
ni el amor ni el odio
tendrán ya poder
yo soy la eterrealidad.

Como en una pesadilla
voy vagando por la ciudad
con grillos magnéticos
me aprisiona el aliento
nadie la ve
sólo yo noto el hierro oscuro
colándose en mi sangre
a cada movimiento. Asssííí.
Y no tengo la fuerza