En alguna parte, en algún momento
Estoy escribiéndote hoy esta carta en la que te suplico me perdones por no haber pensado antes que podía escribirte incluso después de haberte ido tan lejos, cualquiera pensaría que para siempre... Tú sabes que desde aquel momento de tu inesperado viaje no he logrado reunir un puñado de pensamientos cargados de esperanza aunque haya seguido lo que creía que estaba bien, al igual que quienes suponen ilusorio que yo sepa lo que es el bien en medio de su orgullo en expansión. Y a pesar de no habértelo dicho nunca has de saber que mi añoranza por ti sigue intacta, que no ha pasado un solo día en que no confiase en oír tu voz recitando a la luz de la aurora los más hermosos poemas del universo imaginándonos como en otro tiempo que es un día normal de una estación cualquiera de un planeta olvidado por el mundo que vive, sin que se sepa, como tú, en alguna parte, alguna vez, la vida sin muerte.Bucarest, enero 2005