La voz del ángel en la hierba
la caída en pecado viene acompañada de signos el mundo que andas buscando está más allá de los signos me dijo mi ángel de la guarda el fluir de la sangre en las venas es lo más silencioso que existe pero también el silencio es un signo las manzanas rojas anuncian que la cosecha está próxima los cascos de los caballos dejan en el suelo mojado por la lluvia las huellas de su marcha insomne ojera tras ojera lo que está más allá de los signos es tan puro que ninguna llama podría consumirlo en aquel lugar, mi hermosa señora, todos los signos se cubren, toda huella desaparece, tan limpio de pecado es su paso por la hierba...