Vartanants
-el día de los héroes-

mi nombre perteneció a un guerrero caído en el campo de batalla
y a un joven poeta muerto a pedradas
ellos son los muertos más hermosos de mi pueblo
llevo una túnica blanca empapada de sangre
que no corre por mis venas
pero que está viva
siento un dolor en la sien donde la piedra
atravesó el hueso blando
y un pensamiento surgido muy pronto se transforma en sangre

recibo mi nombre como agua que cae goteando de las paredes de un pozo
desde allí las alturas del cielo y las profundidades de la tierra son una misma cosa
me refresco los labios y me lavo la cara ahora puedo hablar y puedo llorar
el libro de mi nombre está lleno de imágenes
del mundo tal como lo he visto
y me doy cuenta de que, durante dos mil años,
los tres hemos amado a la misma mujer
bienaventurada seas, pues nadie puede desearte más
que nosotros, un guerrero y un poeta