SIEMPRE SERÁS...Siempre estás misterioso y nuevo y te obedezco cada día más. Pero tu amor es como una prueba de fuego y hierro, mi amigo cruel. Me prohibes cantar y sonreír y hace tiempo que no rezo ya. ¡Yo sólo quiero que no nos separemos: lo demás es igual! Así vivo, ajena a la tierra y a los cielos, y ya no canto más, como si infierno y paraíso no existieran para mi alma ya.De El plantén, 1916-1922