Al lector
Con la publicación de esta pequeña antología realizo el ensueño que me ha animado desde el momento en que emprendí la tarea de mis traducciones: ofrecerle al público hispanoamericano la oportunidad de apreciar más y más las bellezas de la poesía rusa.
En esta poesía el lector hallará algo semejante a la suya propia, y, quizás, una clave incomparable para comprender mejor el alma del pueblo ruso que la ha creado y que la ama porque en ella, como en un espejo, se reflejan sus aspiraciones eternas, sus alegrías y sus dolores, sus esperanzas y sus desalientos, en suma, todo lo que en él vive y palpita.
En la realización de mi tarea me han ayudado, ora con sus consejos, ora con el material literario, los profesores Carlos García Prada y G. P. Struve, de las Universidades de Washington y California, respectivamente; y en las traducciones, el profesor Rodolfo Cardona y sobre todo don Octavio Corvalán, a quien tantos servicios debo que, sin ellos, esta antología no podría aparecer en su forma actual.
A tan pacientes colaboradores les pido que acepten la expresión de mi reconocimiento y mi gratitud.Vera Vinográdova
Seattle, Washington, Estados Unidos