TENGO AQUÍ EN EL ALMA...Tengo aquí en el alma, ya vieja y gastada, un templo sagrado en eterna clausura, donde guardo todo lo que mi destino me supo brindar de alegría y ventura. Está para el mundo vedado el sendero que lleva hacia aquel inviolado retiro, y preferiría cortarme la lengua antes que franquear el secreto camino. Explícame, ¿cómo desde el primer día, día que tan lejos está para mí tan insinuante, tan clara y segura, has podido tú penetrar hasta allí?