SONETO
       Tal vez estoy enfermo... Hay brumas en mi corazón. 
Todo me aburre... La gente y sus cuentos. 
Sueño con los regios diamantes 
y con un ancho yagatán ensangrentado. 

       Me parece que mi abuelo debía ser 
un tártaro de ojos rasgados, 
o quizá el huno cruel... y el aliento de la herencia 
venida a través de siglos, me posee. 

       Quedo mudo y ansioso... Se borran los muros, 
y veo el mar rizado de blancas espumas, 
y la roca de granito, bañada de sol. 

       Veo la ciudad con sus cúpulas azules, 
sus jardines florecidos de jazmines... 
¡Allí luchamos, y allí fui muerto yo!... 
De Cielos ajenos
1912