SONETO
Tal vez estoy enfermo... Hay brumas en mi corazón.
Todo me aburre... La gente y sus cuentos.
Sueño con los regios diamantes
y con un ancho yagatán ensangrentado.
Me parece que mi abuelo debía ser
un tártaro de ojos rasgados,
o quizá el huno cruel... y el aliento de la herencia
venida a través de siglos, me posee.
Quedo mudo y ansioso... Se borran los muros,
y veo el mar rizado de blancas espumas,
y la roca de granito, bañada de sol.
Veo la ciudad con sus cúpulas azules,
sus jardines florecidos de jazmines...
¡Allí luchamos, y allí fui muerto yo!...
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