NO HUBO DESLEALTAD...No hubo deslealtad. Sólo silencio. Eterna primavera, eterno amor. Sólo el balanceo del collar celeste; sólo el gusto salobre de un beso. Como un ruiseñor el mar azul, potente, hablaba sólo de mi amor. El mar azul a tus pequeños pies, y no hubo deslealtad: testigo, Dios. Sólo fue ternura, ternura sin fin. Eterna primavera, eterno amor.