NUNCA HE CONOCIDO...
       Nunca he conocido amor ni compasión. 
Explícame qué es aquella dicha tan famosa 
de la que discuten los poetas hace siglos. 
—Lo trataré, aunque sea muy difícil: 
¿cómo hablar a un ciego del color de la flor, 
de lo que en ella es lila, gualda o encarnado? 

       La dicha es un río sordo y nocturno 
donde navegamos hasta ahogarnos, atraídos 
por la luz engañosa de un fuego, una luciérnaga... 
O bien: 
todo tiene un sinónimo en la tierra. 
Hay una llave para cada cerradura: 
la helada y mágica palabra “dolor”.
(1950)