SÓLO LA ROSA...
       Sólo la rosa oscura temblará 
deshojándose sobre el mundo. 
La eternidad se despertará un instante 
para quedarse dormida otra vez. 

       Las velas zarpan hacia el Norte; 
los trenes se alejan hacia el Sur. 
A través de estrellas, palmeras y tréboles, 
a través de la pena y la dicha, mi amor. 

       No hay remedio. No tiendas las manos. 
No hay remedio. Nada podremos salvar. 
Sólo las ondas azules de la despedida; 
sólo la palabra azul “adiós”. 

       Se disipará el humo de la locomotora; 
y desaparecerá chapoteando el remo. 
Sólo la eternidad, como una rosa oscura 
se deshojará sobre el mal del mundo.