BORIS GODUNOV
(Fragmento)
Pimen: (Escribe a la luz de un candil) 


       Una más; la última historia 
y se acaban mis anales. 
He cumplido el deber que Dios me legó, 
a mí, pobre pecador. No en vano 
me hizo testigo de tantos años 
y me enseñó el arte de las letras. 

       Un día, algún monje diligente 
encontrará mi obra esforzada y anónima. 
Como yo, encenderá el candil 
y sacudiendo el polvo de las cuartillas 
copiará estos cuentos verídicos. 
Que sepan los nietos de los ortodoxos 
el pasado de su tierra; 
que recuerden a sus zares magníficos 
por sus obras, su gloria y su bondad; 
mas, por sus pecados, sus hechos oscuros, 
que imploren humildes al Salvador... 

       Estoy viviendo de nuevo en mi vejez. 
El pasado se desliza ante mí. 
No hace mucho tiempo que en torrentes, 
lleno de hechos, se agitaba como un mar. 
Ahora está mudo y tranquilo... 
Mi memoria no conserva muchos rostros; 
hay muchas palabras que se han ido; 
lo demás ha perecido para siempre... 
Pero se acerca el día, el candil ya se extingue: 
una más; la última historia... 
(1825)