ESPÉRAME Y VOLVERÉ
       Espérame y volveré. 
Espera ansiosa... 
Espera, cuando las lluvias 
traigan tristeza. 
Espera, cuando el verano 
traiga calor. 
Espera, cuando los otros 
sean olvidados. 
Espera, cuando de lejos 
no lleguen cartas. 
Espera, aun cuando todos 
estén cansados ya de esperar. 

       Espérame y volveré. 
Ignóralos si te dicen 
que es tiempo ya de olvidar. 
Deja que mi hijo y mi madre 
piensen que yo ya no existo. 
Cuando todos mis amigos, 
cansados ya de esperar, 
se reúnan junto al fuego 
y beban el vino amargo 
a mi memoria, espera... 
Espera, y no te apresures 
a vaciar también tu copa. 

       Espérame y volveré 
a despecho de mil muertes. 
Los que no me esperaban 
quizá dirán: “Tuvo suerte”. 
Ellos no comprenderán 
que en el rigor del combate 
tu esperar me salvó. 
Mas cómo sobreviví, 
sólo tú y yo lo sabremos, 
pero tú supiste esperar 
como nadie esperó. 
De El diario lírico, 1941-1942