Silencio de luz
No te has ido todavía...
estoy en círculos y vengo
aún así
de muy lejos por tenerte
como imagen resurgiendo del agua,
lloviendo tus cabellos angustia lastimera
y tus dedos rígidos,
a la única espera de apretar...
... desesperados por tener mi cuello.
Lo que hace al miedo nacer es que al final
son tus dedos oscuros
lo que yo negando a veces busco
en la cima de las gotas que mis ojos gritan.
Me mudo de esta piel e irónicamente sólo sueño,
nunca me voy ni me iré,
sólo sueño
... inmóvil,
perdido de mí.
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