Tal para cual
La marcada tendencia
del hombre hacia la poligamia
y la subrayada debilidad
de la mujer por los hombres ajenos
no son más que reminiscencias
de los tiempos legendarios
en que habitamos el paraíso.
Herencia de los tiempos ancestrales
cuando era conveniente
para la prehumana manada
que los genes de astucia y fuerza,
que poseía
—con marcado predominio—
el macho dominante,
llegaran hasta toda descendencia.
de ESTIRA Y AFLOJA