A merced
Un alma empaquetada
ya está a la venta
como pantaleta floja
tambaleándose en blues.
Cuelga.

Sin pena
por el ausente.
Espera
una invitación que le abra el apetito.

Es un alma que gatea
y a mordidas
come trozos de elocuencia
pues ha perdido la confianza
por eso hoy ríe de oferta.
de YOÍSMOS