Justificación a poca luz
Dejé mis ojos en un revolcadero,
encima de las alas
de una mariposa linda.
Las hormigas tomaron las alas
para hacer de ellas parte de su dieta cotidiana,
pero de mis ojos poco apetecibles nadie
hizo caso. La humedad que ahí reinaba
los cubrió con un ácido maligno,
para que jamás volviera a ver
las mariposas que tanto me transtornan.
Me molesta esta vida sin colores,
tú me enfermas y nunca te hago daño,
me conmueven las mariposas que nunca he
tocado, sin poder verlas estoy más desquiciado.
Mis mariposas son las cosas que no vuelan
aunque tengan alas y ganas de volar,
ellas son hermosas, de preciosos cuerpos,
y cabellos, ellas me hacen sombra.
Ya no poder ver me tiene sin cuidado,
las mariposas nunca me han interesado,
el hambre de una hormiga en un revolcadero
de cadáveres me es irrelevante,
odio esta visión oscura y los trastornos
que hoy sufro no son por mi ceguera,
sino por mi falta de valor al enfrentarme
a un mundo, donde mis pupilas ahora ya
inexistentes me desprecian por ser
ciego a causa de mi propia voluntad.
de VERSOS LIBRES POEMAS VERDES
|