Esperpento
Nuestro nacimiento parece ser penoso,
nuestra concepción alude a lo culpable.
Somos más viejos con sólo pensar
en lo irreparable y lo terrible.
Somos el dolor de un mal sueño,
somos el épico rugido de la ira.
¡La población nos está apretando,
los hambrientos están aumentando,
el aire nos está matando,
las aguas cristalinas se vuelven turbias,
la flora y la fauna se tiñen de agonía,
una moneda ajena nos controla,
el dinero nos conquista!
Que la Historia del futuro no traiga más dolor,
porque los amigos se están marchando
y los amantes se vuelven extraños;
el egoísmo y la apatía nos consumen.
Nos aterra el camino que nos conduce
hacia nosotros mismos.
El Tiempo nos altera con su prisa
depurando el camino hacia el Calvario.
Nosotros moriremos con las armas en la mano
hiriendo bien y dejándola correr.
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