Poema 0
Doliente por nacer de la palabra rota tras un absurdo de 
bosques sin raíces y orillas de horizonte inacabadas más 
lejanos que un mundo más distantes que mi piel y el tacto 
que me nombran con las hojas de viento y miradas sordas de 
un entorno de ecos y de voces incompletos que no 
reconozco.

Doliente por brotar de la palabra como el mar de la roca sin 
aliento y tomar a la tierra al hielo al gemido del volcán que 
engendró los gestos.
III
Y ahora tú perfilas con tus labios mis caderas mis ingles mi 
           vientre que modela el mundo y define la línea exacta del silencio.

Mi carne es tu boca tus dientes tu lengua mi carne son tus 
           ojos que te buscan.

Guía tu tacto el deseo y la palabra no existe en ese instante 
           donde todo arremolina el génesis de la noche y se 
           concentra en hallarte por estar tú entre mis sílabas 
           escondida del alba y su belleza.

Tus labios me desdicen de todo cuanto anoche escribí de 
           mis plegarias de mi dios inerte de mis raíces.

Y ahora tú me descubres entregado de luz sacrificial como 
           entonces cuando arrumbé mis versos papel desnudo.

Y ahora tú eres aquel aquí más ser que ambicionábamos 
           cuando el hoy como el ayer otra vez es nuevo y el 
           poema en tu boca yace escrito.
de MANOBRA