CHIYO-NI
(Kaga No Chiyo)
(1703-1775)

Religiosa budista. Se casó muy joven y quedó viuda
a temprana edad. Sin duda la más conocida
y respetadas de las poetas japonesas.

Los caballos al galope
Huelen sus cuartillas
Un perfume de violetas

Roza
El hilo de la caña de pescar
La luna en verano
 
Como la nieve
mi pálido reflejo 
en el agua.
 
Todo lo que recogemos
en la playa de marea baja.
Se mueve
 
Sin niño que se acerque
Las paredes de papel
Están frías
 
En el llano y la montaña
Todo parece inmóvil
Esta mañana nevada
 
Si por las mañanas se cierran
las campanillas en flor.
¡Es por el odio de los hombres!
 
En las lluvias de primavera
Todo las cosas
Son más bellas
 
La rama en flor del ciruelo
otorga perfume
al que la corta.
 
Del violeta de las nubes
Al morado de los iris
Se dirige mi pensamiento (*)

(*) Chiyo-ni, describe la muerte de su joven madre en el humo del crematorio y en el color morado del iris, el reflejo de los suyos en kimonos de verano. ¿La partida de la madre, la familia y la continuidad de la vida?.

¡Luciérnagas. Luciérnagas!
Por el río
las tinieblas pasan.
 
Muchas veces
¡Hototogisu, hototogisu!
y amanece.
 
Habiendo observado la luna
Parto de esta vida
Con una bendición

El agua se cristaliza
Las luciérnagas se apagan
Nada existe (*)

(*) Escrito poco antes de su muerte.