Mariposa de Nicanor
En la cama que ahora es desierto, el recuerdo de mi novia llama la atención: interesa la piel morena sus músculos duros que decoran mi memoria. Interesan sus piernas. Cuando se levanta y el foco de 60 W la ilumina, puedo sentir el efecto que produce su belleza, como cuando se cruza de piernas y no pierdo de vista la cicatriz chiquitita que tiene arriba de la rodilla. Así, por mi exceso de abandono puedo estar horas y horas imaginándola dormida en la cama hasta que recupero la razón.