Anduve por Posadas

Y cuando volví y pasé
por los lugares donde viví
busqué mis amigos
y ya no estaban
Y ese verano bajo el sol
me dirigí al cementerio
cuarenta grados de temperatura
y el calor reverberando entre las tumbas
Y miré
busqué
y encontré
la flor y las tumbas
de los que habían sido mis amigos
Carne y huesos podridos
Hediondez enterrada para siempre
el que le gustaba recitar a Neruda
Hediondez y putrefacción
enterrada para siempre
el que se estremecía ante el paso de una joven
y con el vaso de vino en una mano
brindaba en el aire
al amor
El calor reverberaba en las tumbas
y entre la reverberación y el cielo
flotaban grandes mariposas
A la sombra de los altos árboles
me adormecí.

Inédito