Caminando en el viento de Boedo
Todos los días al volver a casa desde el trabajo gasto el dinero que no tengo comprando libros inútiles. Todos los días vuelvo borracho desde el centro. La historia recuerda pocos hombres que, así, hayan llegado a los ochenta. Miro las membranas metálicas de los techos destellar bajo la luna, escucho los largos maullidos de los gatos reunidos en terrazas. Grito bajo el viento del barrio, ante la oscuridad y las horas que pasan, y me pregunto por qué, los hombres, sólo pensamos en las cosas que nos atormentan.De Ruta de la Inversión, Editorial Gog y Magog, Buenos Aires, 2007