Abrid puertas, sésamo

¿La mirada de nailon juega otro juego
por los pasillos líquidos que reverberan?
¿Cuándo salen los ojos van sin sus riendas?
La nariz desbocada miradas rueda.
¿Quién surte de abalorios la boca hueca
cuando el guardián quemado calla y no muestra
el carro que se arrastra sin las olivas?
Una puerta se abre
y otra se cierra.
¿Quién reina entre cristales?
¿Quién los desliza?
Caravanas desnudas platean el morro
con plata líquida: rímel, perfumes, jabón y crema,
pie de alabastro, zapato y quema
Rauda la lengua.  Nada se olvida.