Empírico

hay quienes escriben poemas para
no suicidarse lo hacen
en la absoluta intemperie del desamor
sentados en los bancos de las plazas las mismas
en las que san martín galopa en su caballo
las mismas que de tarde son sólo bullicio
los hay
que lo hacen para enamorar
y seducen a las aves con su pluma refractaria
de incendio incendio de palabra quemante
yo escribo para
sustentarme en la nada y es claro
me interesa la hoja que me corta
tanto como la que escribo
me interesa me penetra como decía don Witold
si es malo el poema un poco me avergüenza
si es bueno el poema me avergüenza otro poco
la poesía desnuda hasta los huesos
no se puede ver blanca ni hueca
es un esqueleto de palabras
es lo corpóreo y falta

escribir no me salva

De Reflejos sobre el cinc, 2007