Ella sí que tenía velocidad
Yo te quería y me dejaste en banda vos contabas que cuando en Bernardí llovía ibas a la escuela en tu caballo. Y yo te amaba con más fuerza, imaginaba tus piernas blancas manchadas de barro tu pantalón sólo dejaba ver eso. Tenías un cuerpo esbelto con mucho fuego, te sentías incómoda, adentro de la estatua que parecías, no dejabas títeres sin cabeza. A mí me gustaba la forma que tenías de caminar en la vida, endurecías las tetas en invierno. Ahora estoy muy ocupado, pero en días claros como éstos dejo caer, aunque disimuladamente, un pedazo de estrella, para que la juntes vos. Igual cuando llueve quiero hacer un pozo en la tierra y que quieras quedarte quieta ahí.
De A Eda, por su dulzura, Inédito