Lo diminuto de un hombre frente a una puerta barnizada
Por debajo, el brazo trata de llegar más allá de la puerta. Hay un destino que intenta a toda costa perturbar un mundo. Apenas me levanto, puedo notar a simple vista, el caos de las cosas. La voz del agua sólo se escucha en el interior de un balde. La lluvia busca a otra lluvia en el universo de las lluvias. Las hojas entrecortan la imagen de la luz en el televisor. Sí no tenés nada para decir, mejor saca la boca a la banquina. No finjas más, que adentro del cuerpo de un hombre, hay un terreno soleado, que se lo disputa una mujer, un hombre y un árbol. La vecinita me tiene loco, por la que alguna vez deje al primer amor. Allá lejos del tiempo, del espacio y casi sin saberlo. Con la fuerza del sol le pego una piña al tablero de la lógica, el diamante que necesito, para subirme a un lado del dado, se me cayó justo del bolsillo de un arco iris al final.