El ojo nace tras la corteza

Canta el álamo
de cuando le fastidia el viento,
trino que se despliega
en la fauce del hornero.

El ojo nace
tras la corteza,
tras la corteza
aguarda el grito
del viento detenido.

Manto invisible
burlador del tiempo
lejanía párpado
profundo del cielo.

Canto mudo en la tierra
plegaria del infinito
bajo el arado del silencio
el anhelo se nutre de lo quieto.
Y germina
en la corteza del viento llano,
lomada en teta y resolana
agua dulce de tu saliva
soy llovizna luminosa de hierbas…

Tu mano impregna de savia
….ya tengo raíces en el cielo…

y me sepulto en el orgasmo frágil
de la corola ardiente
transfigurado.

Y la sombra se reclina
más allá del agua
sábana de crepúsculo.
Desborda la sustancia del tiempo.

2004