IX
Un abultamiento indisciplinado, jocoso, eufórico y sonoro de palabras que pujan, comprimen y abrevian mi pretendida libertad. Una añeja conspiración que ejerce una infranqueable presión desde afuera. Una espontánea y conveniente asociación terminológica que germina perforando los poros de este mando que cobija mis horas más desesperadas. Una marea que sube y arrastra, una caballería que flanquea mis accesos al orden exterior. Soy un cable que cruza palabras.