Dolorosa
Sueño en sala de urgencias, con retrato del Mariscal 
y sus ñecas de hule. Viejo.
(Las tripas de vidrio hechas añicos 
bajo el peso de un camión, marca TÓRAX)
Ya no quedan lágrimas de tanto morir en tus brazos 
dordos,  de mimbre quemado.
Despertar es - como mucho - peor.