Las cavidades ausentes 
No hay hueco en este espejo 

El humo supura sudor
y empaña 

Este es el tiempo ácido
Esta la palabra y su género
Aquí está el plomo
robándole peso a la mirada.
Trepo a una punta rodeada de viento y ver:
Aquí los deseos negros llaman la lluvia 
todos los días
y escapan derretidos y sedientos
como perseguidos por caracoles
-cargo con un techo blanco como mil conejos-
Llegar al punto donde el mar calla:
Se abrirá una ventana 
allí donde la sal es agua
y soñarán los peces su deseo de ser otros.
Mucho antes del comienzo 
había algo 

El dedo de los que ignoran 
señalaba el fuego 
Y lo demás era sólo arena 

Después vinieron los días quietos 
y el reparo 
para llenarnos como a recipientes 

Luego 
cargaremos con todas las palabras 

Mantendremos en secreto su peso 

Lo sé, mis ojos tardarán en partir.