Que los pájaros
no se pierdan detrás del marILlueve. En el antes, en la memoria del tiempo, queda escondida. Ensucia los pasos; sus pasos. Surce los labios del viento, para no escuchar. Se baña en barro.
Cubre su cuerpo de ojos extraños. Antes, en la memoria del tiempo, queda escondida. Llueve.
Cuelga las alas en un perchero.
En un rincón, se desprende lentamente el vestido.
Desnuda. Recuesta su cuerpo y su rostro sobre esos ojos, los que oyen.
El viento la eleva, la hace suya.
Desapareciéndola.
Sobre el cuerpo callado transcurren sin prisa los silencios blancos.
Sobre el rostro bañado, los sueños.
Derretidos de nostalgias, los párpados.
En el vientre, los dedos de plumas.
En el labio, prendido, Silencio observa.
(
recuerdo a menudo el acto sabroso de masticarme los labios, cuando el rumor del agua anunciaba la llegada de un cierto olor a ropa limpia. Ese deleite agazapado pronto a lastimarme
Era el sol que llegaba, me tapaba los ojos, el rostro, para no morir.
Me ahogaba tanta agua bendecida.
(mi padre, mirándome sereno).
Yo.
Animalito acorralado, no creía en el destino, hasta un día.
Un día todo cambió de signo, el sol inundó otros rostros, el agua traía espuma sucia.
Mi padre cambió de mirada.
Yo.
Miré de frente,
los espejos reflejaban mi propia imagen.
A pesar de los intentos, empecé a comer hojas de helechos, amargas, muchos más que los pétalos de jazmines
Pero estaba siempre, debajo de la piel áspera.
Cierro los ojos y te veo, caminando.
Veo como los animalitos que te habitan se escapan para no llorarme.
Siento la sed de los vientos cuando el recuerdo se aferra con desespero a mi piel, frío de los recuerdos andantes.
)
Si tus dedos andantes se aquietaran sobre los muros que ha creado mi soledad, su contacto produciría vértigos.
Las manos aferradas. Nostalgia. Ladran los perros agitados por la locura de la noche.
Los labios recuerdan que ha llegado el momento de escapar del sueño, sombras extrañas cabalgan sobre las olas, los pies se me vuelven alas si escucho el latir de tus ojos resbalando sobre el pelo lleno de jazmines.
Los labios ahora saben que ha llegado el momento de escapar del sueño (sombras extrañas cabalgan sobre las olas).
Los pies se me vuelven alas si escucho el latir de tus ojos resbalando sobre el pelo lleno de jazmines.
Mi madre los ha plantado sobre mí para que me salve del amor que vuelve a mí en los momentos en que las lunas (todas) se reúnen.
Las pequeñas lunas (todas) resbalan sobre mí. Sobre mis alas de harapos.
Dicen que recuerdas los momentos congelados en el sudor de los animales, pero yo que los he mirado de frente, a lo absoluto de los ojos, y que he respirado su aliento agrio, ya no me siento segura.
He intentado plantar margaritas, he intentado plantar jazmines, he intentado plantar alas, he intentado plantar coles, pero sólo cuando planté jazmines logré arroparme, ahuyentando el frío que se había pegado a mis huesos.
Con los pies descalzos sobre el pasto frío bebo el rocío, como las flores que encuentro a mi paso, sobrevuelo
él se queda encerrado en un cofre, a la espera, acechando
Todo se mezcla, mi madre, los ojos de los animales, los jazmines, el frío. Yo escucho las voces.
Dicen que aún sientes el sabor de mi piel cuando de tanto en tanto comes aceitunas
pero yo que las saboreo en las comidas que prepara mi madre, ya no me siento segura (sólo en esos momentos)
Busco bajo las sábanas, Tristeza.
Aunque sacuda los recuerdos de mí, o tome un baño claro, espumoso
Mamá me acurruca entre sus brazos, me canta, me duerme.
Se aquieta, sólo entonces, mi alma.IIHoy ronda tu piel acariciadora ronda, me anda. Tristeza, mujer rondante, en mi cuerpo. Tristeza trajo hoy, mantas, para cubrirme. Tristeza, dame de comer plumas blancas. Como plumas blancas mastico plumas me baño en plumas. Se aleja entonces tu presencia de los vapores del sueño.IIISilencio, no cubras mis ojos. Un pétalo cae. Se aquieta, en sus manos.IVCaminé, sobre el barro. Tanto tiempo, que el viento cansado ya de mi respiración, decidió besarme.VNo importa quien sea el dueño del sueño. Solo sé que él vino a buscarme. Mordió mis talones. Me obligo a caminar desnuda, sobre el desierto. (Sólo yo seguía oliendo flores).VIMadre vistió mi cuerpo de lágrimas, suspiró, se alejó. Quedaron las mantas (sólo eso). Nido de pétalos blancos. Ella. Me protege del silencio. Echada sobre mí. Sobre mis ojos.VIIRisas sueltas en el vacío. Palomas en el aire. Una palabra sola. Acurrucada, Tristeza, quebró la sombra.VIIIEsta mañana. Desprendí el vestido que se aferraba a mí. De golpe, con asombro, vi, cómo resbalaban las gotas del rocío de la madrugada sobre mi piel. Lloré. Hoy, decidí usar sus manos. Para no perderme.IXEsta noche, todas las flores del jardín desaparecieron. Llueve. Su nombre no tiene sentido en mi alma.XMadre teje eternamente pétalos. Adorna mis cabellos. Cubre mis senos con ellos. Madre, con amorosa ternura, canta canciones. (¿de donde saldrán las voces, todas las voces, Silencio?)XILa sombra de la noche cubre los pasos del que fue su amante. Un pétalo cae. Se aquieta. Bebe del agua del pétalo, la sombra de la noche. Bebe del agua del pétalo, el amante. Como si fueran mis ojos. Encierra la risa. Que los pájaros no se pierdan detrás del mar.XIISueño se apodera de mí. De mi cuerpo. Siento las piernas llenas de avispas. ¿Has sentido el olor de una picadura de avispas? Los párpados hinchados de tanta visión. de tanto roble blanco. Un pájaro cae en mí, en mi mano. Acurrucado en mí, en mi mano. Lo miro. Se muere. Solo. En mí. Enmimano. (De tanto masticar hojas secas, me emborraché. Corrí sobre el agua esta tarde).XIIITristeza, corre descalza. en Noche descalza. descalzos pies corren Infinita Tristeza. profunda corre descalza.XIVBusqué tu piel. (en el olor a tinta detrás del tiempo entre las hojas de los libros) presintiendo tus pasos a mí llegando cargado de olores silencioso.XVSiento alas suaves rozar mis dedos cuando me apoyo en tus ojos. Lejos.XVI(Tristeza sacude lentamente mis cabellos) Camino lo -que-es-ahora entre las manos. la vida.pasa en mi piel pasa desnuda la sombra. corre por favor correXVIIDe la boca de un hombre brota una llama azul. la llama se transforma en una mujercita desnuda De sus manos brotan rosas cuando trepa a mis talones que escapan de la tierra floja.XVIIIEn el nido de pétalos abandoné mi sombra mordiendo lentamente tu piel. (con Ausencia rondando mis palabras)XIXTibieza acurrucada, ella, que sentada me tejía mantas de margaritas (sólo eso) para protegerme. No se daba cuenta que en su ausencia dolería tanto el amor.XXQuiebro las sombras. En tus labios soy desnuda.