FeElla, insistió, no deseaba un hombre en su casa. Pero todavía no ha hablado con Dios, para jurarle eso, ni nada parecido. Ella sonreía tan bella en negrura 122 por ciento de negro profundo. Excepto cuando se comunicaba con Él Dios. Quizás algún día suceda y no encuentres eso tan preciado para vos entonces exclamarás: Jesús.... y no me pedirás que me vaya.