Fe
Ella, insistió, no deseaba un hombre
en su casa. Pero
todavía no  ha hablado 
con Dios, para jurarle 

eso, ni nada parecido. Ella sonreía
tan bella

en negrura
122 por ciento
de negro profundo.

Excepto cuando se comunicaba 
con Él
Dios.

Quizás algún día suceda
y no encuentres eso
tan preciado para vos
entonces exclamarás:
           Jesús....

y no me pedirás 
que me vaya.