Berthe MorisotHacia el final de sus días ella dijo que el anhelo de llegar a la fama después de muerta se le antojaba una ambición desmedida. "La mía", agregó, "se limita al deseo de pintar cosas, la más mínima de ellas, algo mientras sucede." Un crítico escribió acerca de la muestra realizada en el salon des impressionnistes individualizando a la Morisot: "son cinco o seis lunáticos, uno de ellos, mujer."