QUÉ DÍA TAN EXTRAÑO
Qué día tan extraño cayendo en torno mío vestido de un dolor que va a lo hondo y rigurosas aves. Ved a mi alrededor el cielo gris, maldito destilando una fiebre que encanece a quien toca. Ved como no hay secreto que permanezca oculto ni corazón que arda. Yo seguiría en pie, viajando en busca de otro sitio pero me ciega el alma esta mañana.