PERMISO DE BAILE

Nada es más glorioso y más efímero
que tu imagen en esa montura
astróloga casta
converso y memoro tu modelo de indecisa danzante santiagueña
llamando por una ventana incendiada
aspirando el suave humo
de los hornos
alumbrada por tus débiles y sedosas ropas blancas
saludando a un secreto auxilio
que roe desde los ranchos sin 
colores de Frías
tu errante narcótico.
Soplo el fuego turbado por tus señales.
Negra oscura fruta.
Amorosa
amazona acostumbrada a la mortífera música
atada a las mudanzas en los pisos de tierra
regateando tus nalgas amaestradas por la canción de las sombras.