MUÑECA MECÁNICA
Esta noche fui una muñeca mecánica y tornaba a derecha, a izquierda, a todas direcciones. Caí al suelo de bruces y me rompí en pedazos y trataron de arreglarme con habilidad. Después volví a ser una muñeca compuesta y procedía con sensatez y docilidad. Pero ya fui una muñeca de segunda clase como el sarmiento lastimado aún pegado al zarcillo. Y después me fui a bailar a la fiesta, pero me dejaron entre los perros y los gatos aunque mis pasos eran rítmicos y medidos. Yo tenía el pelo dorado y los ojos azules y tenía un vestido color flores del jardín y un sombrero de paja con adornos de cerezo.