MUÑECA MECÁNICA

Esta noche fui una muñeca mecánica
y tornaba a derecha, a izquierda, a todas direcciones. 
Caí al suelo de bruces y me rompí en pedazos
y trataron de arreglarme con habilidad.

Después volví a ser una muñeca compuesta
y procedía con sensatez y docilidad.
Pero ya fui una muñeca de segunda clase
como el sarmiento lastimado aún pegado al zarcillo.

Y después me fui a bailar a la fiesta,
pero me dejaron entre los perros y los gatos 
aunque mis pasos eran rítmicos y medidos.

Yo tenía el pelo dorado y los ojos azules 
y tenía un vestido color flores del jardín
y un sombrero de paja con adornos de cerezo.