DESCENDIÓ UN ZARCILLO

Descendió un zarcillo sobre el cerco y se adormeció –
así me duermo yo.
Cayó el fruto – ¿Y qué le importa al tronco,
a la rama y a mí?

Cayó el fruto, la flor quedó olvidada –
quedaron las hojas –
montó en ira la tormenta un día – y se desplomaron 
muertas a tierra.

Después continuaron las noches tempestuosas 
intranquilas e insomnes,
solitario me revuelco en la oscuridad y golpeo
mi cabeza contra el muro.

Y florecerá nuevamente la primavera y yo, solitario 
colgaré estéril sobre mi tronco.
Una rama de hielo, sin corola ni flor,
ni hoja, ni fruto.