MIJAEL
Esperé, esperé, lloré, lloré, lloré. ¡Y él no llegó! Mijael. Y él que me prometía que en la tarde vendría, ¡y no llegó! Me puse un traje muy bonito, y un delantal con una flor cosida. ¡Y él no llegó! Mijael. Las muñecas mandé a dormir. Pensé: que no vayan a saber que no se vayan a entrometer entre yo y Mijael. A la ventana me asomé, escuché, medité - Mijael. En el pasillo me paré, al patio bajé, me alarmé - Mijael. Y no llegó. Y no llegó. Mijael. Mañana temprano a la escuela iré, me sentaré y todo el tiempo lloraré. Mijael.