EN BANDEJA DE PLATA
"No se le concede un
Estado a un pueblo en
bandeja de plata"
Jaim WeizmannLa tierra calla, los cielos arrebolados se oscurecen lentamente sobre fronteras humeantes. Una nación con el corazón desgarrado mas respirando... está recibiendo un milagro, único, que no tiene par... Se está preparando para la ceremonia hizo frente al cerco y le pudo, con anticipación cubriéndose de fiesta y temor. Entonces, salieron al frente una muchacha y un joven. Lentamente avanzaron hasta ponerse frente a la nación. Sucios y de uniformes, en pesados zapatos por la senda suben caminando en silencio. No alcanzaron a cambiarse de ropas, ni se han lavado los restos del cansancio de un día y una noche en la línea de fuego. Cansados hasta lo indescriptible, absteniéndose del descanso, difunden gotas de juventud hebrea... Ambos, parados e inmóviles, están sin movimiento y no dan señales de si son seres vivientes o estatuas. Entonces, la nación bañada en lágrimas y encanto, habló y preguntó: ¿Quiénes son ustedes?, y ambos, con calma respondieron: Somos la bandeja de plata sobre la que se concedió el Estado Judío. Diciendo esto cayeron a sus pies, cubiertos por la sombra... El resto se relata en los libros de historia de Israel.