ESCUCHO ALGO CAER
Escucho algo caer, dijo el viento. Nada, es sólo el viento, tranquilizó la madre. Tanto usted como él son culpables, dijo el juez al acusado. El hombre es sólo un mortal, explicó el médico a los parientes asombrados. Pero por qué, por qué, se preguntó el muchacho, no creo en lo que mis ojos ven, Quien no vive en el llano, vive en el monte, explicó el maestro de geografía sin gran dificultad. Mas sólo el viento, que hizo caer la manzana, recordó lo que le ocultó, la madre: Jamás, jamás, pero jamás lograría tener consuelo.