LA CASA DE MI INFANCIA
En la casa de mi infancia vive gente extraña. En la casa de mi infancia son otros los rostros, grises los muros y ya no hay un piano en la casa de mi infancia, pero su piso sigue siendo de colores. En la casa de mi infancia hay gen te extraña. Mi padre duerme, mi madre yace en el amplio prado, bajo tierra y los muros siguen siendo café verdosos y el cielo azul. En la casa de mi infancia hay gente extraña y la calle de mi infancia baja al mar que ya ha sido contaminado, sólo de lejos se ve azul marino y soñador. En las calles de mi infancia se pasea mi hijo y pregunta: ¿Cuándo pasó todo? ¿y qué cambió desde entonces? Otros son los rostros, grises los muros y sólo el hombre que amé está a mi lado como entonces, más allá de las casas, de las calles, del mar, en medio de la vida.