A MI PATRIA

No te he cantado patria mía,
ni he glorificado tu nombre
con historias de heroísmo
de un sinnúmero de batallas ;
sólo un árbol – plantaron mis manos 
en las riberas de un Jordán silencioso, 
sólo un sendero – hollaron mis pies 
a través de los campos.

Muy pobre es por cierto -
lo sé, madre mía,
muy pobre es por cierto
la ofrenda de tu hija;
sólo una voz de alegría 
en un día de aflicción, 
sólo una furtiva lágrima
que sube a los ojos.