SÓLO DE MÍ...

Sólo de mí cantar supe,
estrecho es mi mundo, como de hormiga, 
también como ella cargué mi aflicción, 
grande para mi débil hombro y agobiadora.

También mi camino - como el suyo a la cumbre-
senda de dolor y camino de pena,
una mano gigante infame y segura,
jubilosa mano transformó en la nada.

Todos mis caminos lagrimeantes desvió
un temor secreto de manos gigantes.
¿Por qué me invocasteis, mundos de fantasía?
¿Por qué me engañasteis, luces lejanas?