UNA CHICA LLAMADA SARA

Sara escribe cartas
sin consideración y por vía marítima.

Por sus bellos ojos,
debe ella pagar intereses
todos los días de su vida.

Bajo el palio de sus cejas,
siempre bodas.

Su boca creció carmesí en el arbusto
del bosque junto a mi infancia.

En cajones, el mundo en su pieza,
embalado para un viaje.

Gusta de obleas de amor apresurado,
dispuesta a salir en cualquier momento
a la Tierra Prometida,
aún camino del desierto.

Quiero discutir con ella
sobre cambios en el mapa de mi vida.