CIERTAMENTE NO TENDRÉ MEMORIA
escribiré que escribo, sólo un 
circo en la playa pudo darme tan
feliz coartada, una enana no muy
pequeña montada a pelo, unas
riendas de ruda soga y sus
diminutas nalgas contrariadas por
el trote. Qué hace ese caballo
desbocado hacia el bosque, los
cascos dejan pozas irregulares que
la humedad desmorona

escribo y escrito queda, tus ojos
fijos en el rostro ausente, ni soñarnos
interminable desorden de objetos y
horas, siquiera espadas entre
nosotros, mismas que transitan mi
bosque de artificios, donde aúlla el
animal que a nadie pertenece.

y esa es razón de canto.