Aerosol y páramo
El páramo abdominal
quiebra la hipocresía,
alejándola, con la tibieza umbilical.

La ciudad, el páramo abdominal,
restablece la hipocresía.

Y bajo, sabés, bajo la ciudad,

bajo con el aerosol
a buscar la pared veterana de golpes
para darle fulgor a los cimientos
y palabritas en colores.